El maravilloso relato de un parto respetado en Múnich - Mama Be Be
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El maravilloso relato de un parto respetado en Múnich

El maravilloso relato de un parto respetado en Múnich

Cuando una mamá se queda embarazada no puede evitar imaginar  como será el momento del parto. En la actualidad el parto se da de una forma tan hermética en el ambiente hospitalario que al final las mujeres no tenemos referencias sobre un momento tan único y vital.

Leer el relato de un parto nos acerca a esa realidad. Por eso doy las gracias a Alba por compartir con nosotras la intimidad de su parto en Múnich. Bimamá, periodista y casada con un bávaro aquí os dejo con su relato.

El maravilloso relato del parto de Alba:

Explicaré mi relato de parto, fue en un hospital de Múnich. Podríamos decir que fue un parto natural respetado, animal e intenso que ha acabado por mala suerte en cesárea. Con todo y eso estoy muy orgullosa. Aquí va mi relato:

Era mi segundo hijo, el primero fue un parto inducido en la semana 42, pesó 4.910kg y después de 5 horas de expulsivo en el cual pensé que peligraba mi vida y la del bebé, terminó en cesárea.

Esta vez me dijeron que también venia grande y que si prefería cesárea directamente. Yo, aunque tenía miedo, decidí que no, que quería intentar que fuese vaginal. Me respetaron la decisión.

Con el otro parto me quedé con la espinita de pensar que si no me lo hubiesen inducido, sin prostaglandina, oxitocina, epidural etc, quizás mi cuerpo hubiese podido parir a mi hijo aunque fuese grande, quizás me hubiese podido mover más durante el expulsivo o cambiar de posición.

Me empoderé y decidí intentar de todas todas un parto natural. En la semana 39+1 comencé con la operación «A por todas», caminar, reír, bailar, tirarme con trineo, sexo, comida picante, comer piña etc. ¡Parece que funcionó! A las 23:30h de la noche estaba estirada en la cama y ¡Pam! Note como si un globo hubiese explotado dentro de mi. Seguidamente empezó a salir bastante agua, fui corriendo al W.C. Había roto aguas ¡¡¡Viva!!! De manera casi instintiva y después de leer algunos artículos relacionados con el tema, lamí 3 o 4 veces el líquido amniótico, ponía el dedo en el chorro de agua y en la boca, no tenía mal sabor, un poco salado. Me sentía como una cebra: mamífera, preparada, fuerte. no se si tuvo algo que ver o no pero el hecho es que al cabo de 10 minutos empecé a tener contracciones bestias cada 5 minutos, llamamos a los suegros y fui a ducharme. El agua iba manando sin parar y yo iba arriba y abajo del piso, discutiendo con mi marido (que estaba nervioso como un flan) y poniéndome toallas como podía. Cuando llegaron mis suegros llamamos un taxi y fuimos hacia el hospital. Dentro del taxi iba aumentando el dolor  y yo gritaba fuerte, miré la aplicación de las contracciones y ¡Eran cada 2 minutos! El taxista al escucharlo puso las luces de arriba y ¡Se iba saltando los semaforos en rojo!

Cuando llegamos al hospital me llevaron con una camilla corriendo hacia las salas de parto. La matrona me hizo un tacto: Estaba dilatada de 6 cm. Yo alucinaba. Me preguntaron que quería hacer y yo le dije que prefería moverme durante el parto y el expulsivo porque el niño venía grande, y entonces me dijeron que nada de epidural. Le dije que estupendo. Las contracciones eran fuertes y seguidas, pero se podían aguantar perfectamente. Me pusieron un monitor inalámbrico. La sala era bonita, acogedora, con una luz de sal muy agradable. Me cogía a las cuerdas y a mi marido para pasa las contracciones, que eran ya a cada minuto.

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La matrona me preguntó si quería un parto acuático, le dije que sí. Se fue a otra sala a preparar la bañera ¡Viva! ¡Todo estaba yendo genial! Fuimos a la otra sala y me dio un supositorio para hacer de vientre antes de ir al agua, en el lavabo noté que las contracciones eran insoportables, pedí algo para el dolor y me dieron un supositorio homeopático. Fuimos dentro de la bañera, el agua estaba calentita, yo estaba emocionada y nerviosa, mi marido me sonreía y me tocaba el cabello. Yo gritaba muy fuerte, la matrona me decía que intentara gritar con la «o», y yo «ooooooooAAAAAAHHHHH» no podía ya controlar, era animal. Al cabo de unas cuantas contracciones grito fuerte y digo que ya tengo ganas de empujar, mi marido fue a buscar a la matrona, me mira y ¡Sí! Estoy de 10 cm, el niño ya sale ¡A por todas! Yo gritaba como un animal, sudaba, movía la cabeza, salpicaba agua y venga a empujar. ella ya le veía la cabeza, yo la tocaba también. En cada contracción empujaba 3 veces, una «arhhhhh» dos, tres… Estuvimos un buen rato así pero por desgracia… Me pasó exactamente lo mismo que con el otro hijo. Estaba encajado de hombros y no salía. Probamos a ir fuera de la bañera, me muevo por la sala tal y como el cuerpo me pedía, encima de la cama, de lado, boca abajo, estirada en el suelo, de cuclillas, todas las maneras posibles. Saco una fuerza sobrehumana. Al cabo de 2,5 horas de expulsivo brutal la matrona me mira y me dice que va a avisar a la ginecóloga, que le parece que el niño no sale. La ginecóloga me hace una ecografía mientras empujo y me dice que los hombros están encajados y que no giran. Fue a buscar a la ginecóloga jefa. Ella también mira el ecógrafo y dice que solo empujando no saldra. Me hablan de la posibilidad de utilizar fórceps y ventosa, la cara de la matrona es una mapa. Yo grito y lloro mucho, mi marido me consuela. me pregunta que quiero hacer. Le digo que no quiero una carnicería en la vagina, que prefiero una cesárea. Decidimos poner oxitocina y probarlo por última vez. Ahora si que ya no aguanto más, estoy totalmente fuera de mi, en cada contracción empujo 5 veces como mínimo, es una detrás de otra, yo lloro, no puedo más, he llegado al límite. Pido la cesárea pero me dicen que lo intente un poco más. Yo noto como el bebé se queda atascado y vuelve hacia atrás cada vez, tengo la misma sensación que en el último parto, veo claro que no sale, pero ahora ya no puedo ni hablar. Cojo a mi marido y le digo que necesito su ayuda, que estoy al límite ¡Que me hagan la cesárea ya! Mi marido les dice rotundo y fuerte: «¡Basta! Cesárea». Las chicas vienen y me preguntan si realmente la quiero y digo que sí. Me hacen caso, me dicen que van a informar de la cesárea, me consuelan y me dan un medicamento para parar las contracciones. El medicamento no me hace efecto y me entran a quirófano con contracciones a lo bestia. La anestesista dice que si no conseguimos que esté quieta para ponerme la epidural me tendrán que poner anestesia general. Yo saco las últimas fuerzas dentro de mi para aguantar sentada sin moverme ¡Conseguimos poner la epidural! Y ya me relajo… Cierro los ojos… Que sea lo que tenga que ser… Noto que me tocan el cabello, abro los ojos y veo los ojos azules de mi marido, vestido de quirófano. Me dice que lo he hecho muy bien, que soy una campeona y que todo saldrá bien… Le creo y vuelvo a cerrar los ojos… De repente noto como me abren la barriga, no me duele pero noto todo lo que me hacen, no vemos nada porque hay como una cortina que lo tapa. Mi marido me coge la mano y me da besos. Y escuchamos » Buaarrrhhh, buaaaaa» ¡Jordi ya está aquí! Me lo traen directamente, sin lavar ni nada, me lo ponen sobre la mejilla, soy feliz. Te queremos pequeño.

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Jordi nació por cesárea el 05/01/2019, 3,900kg, 55 cm. Yo quería un parto natural, pero no a toda costa. Estoy orgullosa de haber dado todo lo que tenía dentro de mi y de haberlo intentado hasta el último grito, hasta la última gota de sudor y la última lágrima. Ahora me siento más fuerte que nunca, es una fortaleza femenina 100% como ninguna otra. Me siento orgullosa de mi misma: superé mis miedos, saqué fuerzas de donde no había , intenté lo que era mejor para mi hijo aún sabiendo que no sería nada fácil y para mi algo no menos importante, viví la experiencia vital que deseaba vivir. Fue muy animal, doloroso y mamífero, pero tuve un torrente hormonal impresionante que nos está ayudando a mi y a Jordi a sobrepasar los problemas y el postparto. Juntos lo conseguiremos todo pequeño.

Gracias una vez más por compartir con nosotras este relato mamá cebra y felicidades.

¿Te gustaría compartir tu relato de parto? No dudes en contactarme.

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